lunes, 10 de agosto de 2015

El Rincón de Mis Lecturas/ La sonrisa de los cerezos en flor

LA SONRISA DE LOS CEREZOS EN FLOR.


Portada de la novela



Se trata de la primera novela de la periodista y escritora australiana Kate Connelly en la que se refleja su claro amor por la cultura japonesa, país en el que ha vivido muchos años como corresponsal.
A través de su lectura nos adentramos en la Inglaterra de la Revolución Industrial a finales del siglo XIX y la apertura del auge comercial con Asia, especialmente en la ruta de la seda de Japón. Emily Watson es la rica heredera de la fortuna de su familia, un entramado empresarial dirigido por su despiadado padre Benjamín Watson, un hombre lo más parecido a un mafioso que rige sus negocios y a los que lo rodean con puño de hierro, empleando a veces métodos poco ortodoxos para conseguir sus fines o deshacerse de lo que le molesta. Así cuando descubra que uno de sus hombres de confianza ha cometido la osadía de enamorarse de su hija, lo considerará una traición, y no dudará en arrancarlo de su lado empujándolo a un destino tan cruel como inhumano en el entramado comercial de sus empresas en el lejano Japón, donde será tratado como un esclavo hasta el fin de sus días. Su hija se verá forzada a casarse con el heredero de la familia Lambert, uniendo dos fortunas y cayendo en una espiral de dolor infringido por su propio marido, con el que deberá viajar al lejano oriente junto a su cuñado, para hacerse cargo de las empresas de seda de su familia.
Se trata de una novela bien narrada que atrapa desde el principio, y que conforme avanza va captando el interés cada vez más. Entre sus páginas se aprecia claramente que la autora siente adoración por Japón y sus bellas y delicadas costumbres ancestrales, explicadas al detalle a la menor ocasión y que a veces resultan algo pesadas, pues parecía que en lugar de una novela, te encuentras leyendo una guía completa sobre dicho país. Acabas conociendo al detalle la ceremonia del té o el código de honor de los Samuráis, todo ello promovido por el afán de curiosidad de la protagonista cuyo corazón rechaza su pasado inglés y abraza Japón con deseo.
De entre todos los personajes destacaría a Emily, que lleva el peso de la narración, siendo valiente y decidida asumiendo un papel a priori, destinado a los hombres, que no teme en ningún momento enfrentarse a quien sea, para conseguir una vida mejor tanto para ella como para los de su entorno. Emily es fuerte y tenaz y fiel a sus convicciones  salvando obstáculos para perseguir su felicidad.
La novela nos explica cómo se realizaba la cría y cuidado de los gusanos que darían paso a la seda, algo que ya se conocía por obras como Seda de Alejandro Baricco. Pero no será sólo en Japón donde se desarrollara la trama, en la última parte de ésta, la joven marchará a Tierra Santa para buscar algo que le fue arrebatado años atrás y que desea tener junto a ella.
En general me ha gustado mucho pero ciertos detalles han hecho que al final me desencantara un poco la historia, como algún pasaje lento, o que cuando llevaba leídas las tres cuartas partes, adivinara el final. Porque éste, aunque en cierto modo de justicia, me resultó un poco forzado en cuanto a la de elementos que se sacrifican para llegar a él.
No obstante es una novela muy entretenida que merece la pena leer.


Marian Rivas