viernes, 18 de agosto de 2017

El rincón de mis lecturas/Criadas y señoras

Portada del libro
CRIADAS Y SEÑORAS

Se trata de una novela cuya película del mismo título, retrata una etapa de los Estados Unidos tan injusta como actual. Por desgracia para nuestra malograda sociedad, el racismo sigue estando a la orden del día y eso en un país tan desarrollado y aparentemente moderno como este, es mucho decir.
La trama se sitúa en los años cincuenta en plena segregación racial, donde que blancos y negros no se mezclaban si podían evitarlo, en la que los blancos marcaban su supremacía obligando y tratando a las personas de color como si de inferiores se tratase recordando muchas veces al trato que llevo al país a una guerra civil un siglo atrás, eso sí, salvando algunas diferencias.
Skeeter es una joven que sueña con ser escritora y vuelve a Jackson (Misisipi) uno de los estados sureños donde la segregación racial está muy marcada, siendo casi la única de sus amigas que ha terminado su carrera, no se ha casado y busca un futuro profesional alejado de las actividades cívicas vecinales.
Participando en las reuniones de sus amigas que juegan a las cartas en las casas mientras sus criadas negras les sirven el té con pastas o bizcochos hechos por ellas, algo se remueve en la conciencia de esta chica, que empieza a preguntarse si no deberían cambiar las cosas.
¿Es normal que blancos y negros no usen el mismo baño? ¿Es lógico que tengas supermercados diferentes? ¿O que en sus bibliotecas no tengan acceso a los mismos libros?
Cuestionándose todos estos temas, le llega la oportunidad de escribir un libro en el que se plantee todo el modo de vida americano, ese con el que ha crecido y que sus amigas, especialmente Hilly, se encargan de mantener con todas sus fuerzas.
Así irá convenciendo a Abby, la díscola Minny y otra serie de criadas más, muchas al servicio de sus amigas, para que cuenten como es servir en casa de un blanco. Vamos que se mete en la boca del lobo portando un rifle cargado sin saber disparar. A partir de aquí asistiremos a reuniones clandestinas en casa de Abby, pero sobre todo nos adentraremos en una realidad injusta, cruel con las personas que se diferencian de otras por tener la piel un poco más oscura.
Skeeter verá su libro publicado y el gran revuelo que provoca en su pequeña ciudad y en la que todos buscan saber quiénes son las blancas retratadas en él.
Se trata de una historia que, aunque inventada bien podía ser real, muchas de las vivencias que se reflejan en el libro pudieron ser vividas por más de una persona, lo que no deja de ser escalofriante, pero sobre todo injusto. Asistimos a hechos reales como cuando Rosa Park no quiso ceder su asiento a un blanco en el autobús y se negó a ocupar un lugar en la zona reservada para blancos o cuando el primer estudiante negro fue admitido en la universidad y se formaron varias revueltas para impedirle el acceso, y tuvo que ir escoltado, aun cuando el propio presidente Kennedy dio orden al gobernador de que acatasen la ley y éste le respondió que se ocupase de sus asuntos.
De fácil lectura y ritmo rápido nos invita a pensar, a enfadarnos, a sonreír a veces, pero sobre todo a crear conciencia y ver en qué nos estamos equivocando, porque como dijo Martin Luther King: Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia. ¿Podremos conseguirlo algún día?
¡Nos leemos!

Marian Rivas