lunes, 20 de marzo de 2017

El rincón de mis lecturas/Como fuego en el hielo

Portada del libro

La excelente pluma de Luz Gabás, una de mis escritoras favoritas, nos trae su nueva novela titulada Como fuego en el hielo, una historia de amor inquebrantable, como las montañas que separan a sus protagonistas permaneciendo inalterable en el tiempo.
Se trata de una obra ambientada en la convulsa España del siglo diecinueve, con las guerras carlistas y el reinado de Isabel II como telón de fondo.

Attua y Cristela son los protagonistas indiscutibles de esta obra narrativa en la que el hilo conductor es el amor que se profesan desde niños y que seguirá vivo para siempre, a pesar de que la vida les ponga impedimentos.

La novela se desarrolla en Albort, un pueblecito en el que se cuentan las vicisitudes de los primeros empresarios de balnearios en nuestro país.

Un desafortunado incidente rompe los sueños de Attua de continuar su carrera profesional y seguir los pasos de su tío Ricardo y ha de hacerse cargo de los baños que regentaban sus padres, renunciando  a sus sueños y al amor de Cristela. Esta, una dulce muchacha, fuerte y decidida ve como su vida se desmorona y tiene que continuar sirviendo en la posada en la que vive, con el hijo del dueño, Gabino, acechando su corazón.

Las rencillas personales, los sueños de libertad y un desgraciado accidente sacrifican la existencia de esta pareja y la de sus amigos, Ana, Matías, Belisa o la joven Aurore.
Cristela y Ana se ven obligadas a huir dejando todo atrás: su pueblo, su casa, el amor... Las noticias de su desafortunado destino harán que Attua tome una decisión cuyas consecuencias arrastrará para siempre.

Como no podía ser menos la pluma de la autora engancha desde el principio, haciendo que desees devorar las páginas para saber qué sucederá después. Así asistimos a los cambios políticos de España de la mano de Matías, un liberal que sueña con un país diferente, pero sobre todo asistiremos a la supervivencia de sus protagonistas: Attua y Cristela tendrán que recomponer los pedazos rotos de sus vidas, separados pero unidos en sus corazones.

Diría que estamos ante la novela más romántica de Luz, en la que el amor tiene un peso muy importante en la trama y está presente en casi todos y cada uno de los acontecimientos que en los que se ven inmersos los personajes. De ritmo ágil, nos hará contener la respiración y llorar tanto de pena como de alegría, según avanza.

El contexto histórico está muy bien logrado y aunque algunos pasajes de los enfrentamientos entre carlistas y refractarios me han llegado a aburrir un poco, quizás es porque esa parte de nuestra historia, no conecta conmigo demasiado, logra que te hagas una idea de cómo era la situación en nuestro país de forma bastante clara.

Los personajes están perfectamente definidos y la coherencia y los sentimientos mueven sus decisiones, y consiguen que el lector se enfade con ellos o sufra a partes iguales. He de decir que me han gustado bastante todos, solo Cristela consiguió crisparme en una ocasión, pero al final acabé entendiéndola.
En resumen, se trata de una lectura que me ha dejado un buen sabor de boca al final y recomiendo su lectura.

¡Nos leemos!


Marian Rivas

El rincón de mis publicaciones/Escenarios de Lágrimas de Amor y Guerra


Casi tan importante como los personajes, son los escenarios en los que se desarrolla una historia. Por ello he querido mostraros cada semana los lugares más importantes en los que tienen lugar escenas clave de la novela.
Magda

Magda es sin duda el personaje que lleva el peso de la novela, aquella que teje la historia y que no duda ante nada ni nadie, pues su amor por Karl, la hace fuerte y decidida.

Como amante de la música clásica solía acudir a los conciertos que se celebraban por toda la ciudad a escuchar las composiciones de los grandes clásicos, fue así como conoció al que se convertiría en el gran amor de su vida: Karl. Un joven que la amará hasta el final, y cuyo destino propicia que ella se embarque en una delicada misión.

Karl

En aquellos años era muy habitual que las orquestas deleitaran a los ciudadanos con recitales y conciertos  musicales en los parques emplazándose en los kioskos de música. Un espacio emblemático en el que la gente solía evadirse durante los minutos que durase el espectáculo y disfrutar de una paz que pronto acabaría.

Kiosko de música de la época.

Aquí os dejo un fragmento de la escena en la que ambos se conocen en este idílico escenario: 


«...Cuando todo comenzaba a cambiar, yo todavía no era consciente de lo que aún estaba por llegar, para mí todo era como si fuera un extraño sueño en el que todos nos veíamos involucrados, quisiéramos o no. Yo trabajaba de traductora para una pequeña editorial de libros, fundamentalmente de poesía, aunque a veces caían en mis manos biografías de artistas —sobre todo alemanes—, como pintores, escritores, etc. Por tal motivo nos hacían llegar programas de conciertos o festivales de música —como el de Salzburgo—, al que estábamos invitados, ya que «promocionaban la cultura alemana». 
 Se trataba de conciertos al aire libre, donde sobre todo se escuchaba música de Bach. En uno de estos conciertos —en los que, por cierto, solía asistir de buen grado, ya que adoro la música tenga la nacionalidad que tenga el autor, independientemente de que me «invitaran» en el trabajo a asistir—, conocí a Karl. Estaba sentado a mi lado y no pude evitar mirarle; se le veía tan absorto en la música que parecía que nada ni nadie podría distraerle su atención, hasta que se percató de mi presencia. Me vi obligada a entregarle el programa que se le había caído sobre el césped junto a mi silla, y eso propició que empezáramos a hablar:
 —¿Le gusta el concierto? —le pregunté. 
 —Por supuesto que sí —respondió nervioso.
Debo reconocer que, a simple vista, la primera impresión que me llevé de él nada más verle no me gustó demasiado, le encontraba bastante aniñado, me pareció un adolescente que no sabía cómo reaccionar ante la primera chica que le gusta. No dejaba de mirarme. Yo llevaba un vestido blanco del que con el tiempo me diría que fue, precisamente por su color, por lo que había depositado sus ojos en mí, ya que, según él, me hacía parecer un ángel...»  
(Lágrimas de Amor y Guerra de Marian Rivas)


¡Nos leeemos!
Marian Rivas


jueves, 16 de marzo de 2017

El rincón de mis publicaciones/Conoce a los personajes de Lágrimas de Amor y Guerra: Sofía y Miguel



Sofía

Reservada y misteriosa es fiel a sus principios y a sus amigos.
Será clave en el destino de su amiga Magda y la doble vida que se verá obligada a llevar.


Frase: Nunca pierdas la fe en ti y en lo que haces, es lo que mantiene viva a las personas.






Miguel


Despechado por el rechazo de Beatriz y enemistado con Adam, verá su gran oportunidad para darle la vuelta a las circunstancias cuando esta acuda a él para pedirle ayuda durante su investigación.

Frase:  Llevo mucho tiempo esperando, ahora ha llegado el momento de hacer justicia.








Marian Rivas

lunes, 6 de marzo de 2017

El rincón de mis publicaciones/Conoce a los personajes: Cristina y Beatriz

Portada de la novela



Cristina Durán


Ambiciosa y egoísta ha desterrado para siempre su pasado humilde gracias a su matrimonio, que la encumbrado a lo más alto de la sociedad argentina.
Obsesionada con Eva Duarte de Perón, no dudará en imitarla siendo mecenas de un joven al que tomará como una más de sus posesiones. 

Nada ni nadie la puede hacer cambiar ¿o sí?

Frase: «No me olvido de quien soy, solo tengo aparcado en un rincón de mi mente.»









BEATRIZ




Joven e idealista, disfruta de una vida feliz junto a su prometido, pero un día una carta del pasado y un secreto que su prometido lleva ocultándole desde siempre tambalearan sus existencia.

Pondrá tierra de por medio para desentrañar una verdad que lleva cuarenta años oculta y que podría afectar a su existencia.

Frase: «Tengo que irme para averiguar quien soy, porque ahora mismo mi vida es un reflejo de mi existencia.»








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¡Nos leemos!

Marian Rivas